El muerto está muy sano

El muerto está muy sano

- Libro 158

· · ·
«De repente, se sintió lanzado a un muy profundo abismo y descendió con fabulosa vertiginosidad, en una bramadora atmosfera, rodeado de nubes de espeso y maloliente vapor, de las que, con gran frecuencia, brotaban ardientes lenguas de fuego. Entonces, sin saber de qué manera, se halló erguido, en una espaciosa habitación, en la que el brillo del pavimento quedaba apagado en ocasiones por suaves hilachas de vapor que zigzagueaban con lentas irregularidades. Creía encontrarse solo en la estancia, mas estaba equivocado. Había otro hombre».
Estamos enviando el reporte, aguarda un momento.
Hemos recibido el reporte
Intenta descargarlo nuevamente dentro de unas horas

Gracias por tu colaboracion
Debes esperar un momento para poder enviar otro reporte.