En deuda con el placer

En deuda con el placer

· · · ·
Tarquin Winot es un caballero inglés amante de la alta cocina, entre otras exquisiteces. Y esta novela es el recetario de este señor, que, por un lado, quiere escribir el manual de cocina terminante (hay partes que explican en detalle de qué forma cocinar ciertos platos) y, entre menú y menú, recuerda fragmentos inconexos de su vida, va saltando entre el pasado y el presente, interrumpiendo de manera continua su relato para hacer medites sobre casi todo, habitualmente desde una lucidez extrema, limítrofe con la psicopatía, otras veces, directamente, desde la insensatez. Y de esta forma sabemos algo —pero solo algo— de su biografía y de su familia. Familia en la que una serie de desgracias más o menos culinarias ha eliminado a familiares y sirvientes. Entre receta y receta, Winot nos habla de su hermano Bartholomew. El renombrado escultor, el amado de las mujeres, el envidiado Bartholomew. Hay aparte de esto un amor platónico: Laura, la estudiante de arte y biógrafa del hermano artista, a quien Tarquin se empecina en contar su biografía de artista frustrado. La sutileza del personaje no se reduce a sus actos. Sus palabras tienen además un doble fondo, que nos fuerza a plegar la atención. Para llegar al meollo del tema no debemos meditar todo lo que nos asevera, pero tampoco dar por hecho que engaña. Aceptaremos sus afirmaciones con prudencia, como aproximaciones (matizables) de la verdad, sin olvidar que tanto los lectores como el resto de personajes del reparto somos muy frecuente objeto de su burla.
Estamos enviando el reporte, aguarda un momento.
Hemos recibido el reporte
Intenta descargarlo nuevamente dentro de unas horas

Gracias por tu colaboracion
Debes esperar un momento para poder enviar otro reporte.